«Abuelo, cuéntame tu historia»: ¿el cuaderno o el libro?
Los cuadernos de preguntas para que los abuelos escriban su vida son uno de los regalos más vendidos para el Día del Padre, la Navidad o un cumpleaños, y la idea es preciosa. Esta guía cuenta qué son, por qué muchos se quedan a medias, cómo conseguir que se terminen y cuándo conviene otra cosa: un libro escrito a partir de charlas.

Qué es un cuaderno de preguntas para el abuelo
Es un libro con preguntas ya escritas —«¿cómo era tu casa de pequeño?», «¿cómo conociste a la abuela?»— y espacio en blanco debajo para que el abuelo o la abuela conteste a mano. Hay muchos, con títulos parecidos, por unos 15 o 20 €.
Tiene cosas muy buenas: es barato, queda escrito con su propia letra y cada uno lo rellena a su ritmo, sin nadie delante.
Por qué tantos se quedan a medias
Es lo que más se repite en las opiniones de quienes lo han regalado: llega con mucha ilusión, se rellenan las primeras páginas y el resto se queda en blanco. No es falta de cariño. Escribir cuesta, más aún con la vista o el pulso de cierta edad, y responder por escrito a una pregunta en frío no es lo mismo que contar una historia a alguien que te escucha.
Lo que hace que una historia salga entera es la segunda pregunta: «¿y qué pasó después?», «¿qué dijo tu madre?». En un cuaderno no hay nadie para hacerla.
Cómo conseguir que el cuaderno se termine
Rellenadlo juntos: una pregunta por visita, con un café, y que sea él o ella quien hable mientras tú escribes. Si no hay tiempo para visitas, graba sus respuestas en el móvil por teléfono y pásalas tú al cuaderno.
Y no sigas el orden: empieza por las preguntas que más le apetezcan, las que le hagan reír. Si quieres más ideas, aquí tienes una lista de preguntas para conocer la historia de tus padres y tus abuelos.
La otra opción: un libro escrito a partir de charlas
Es lo mismo, pero hecho por otros. Alguien charla con el abuelo o la abuela, a su ritmo, en su casa o por teléfono; si queréis, también con sus hijos y nietos; y con todo eso escribe su historia en un libro de verdad, con capítulos y sus fotos dentro.
No sustituye a su letra, pero no se queda a medias: llega terminado, en unas semanas, y con un ejemplar para cada rama de la familia si se quiere.
Cuándo conviene cada uno
El cuaderno, si al abuelo o a la abuela le gusta escribir, tiene tiempo y no hay prisa. Es un regalo bonito y barato, y su letra no la sustituye nada.
El libro, si no le gusta escribir o le cuesta, si queréis que estén también las voces de la familia, o si hay una fecha —un cumpleaños, unas bodas de oro, Navidad— y tiene que estar terminado para ese día. Y no son incompatibles: un cuaderno a medias es un material estupendo para empezar las charlas.
El cuaderno y el libro, frente a frente
| Cuaderno de preguntas | Libro escrito a partir de charlas | |
|---|---|---|
| Precio | Unos 15-20 € | Desde 299 € |
| Quién escribe | El abuelo o la abuela, a mano | Un escritor, con sus palabras |
| Esfuerzo para él o ella | Alto: hay que escribir | Charlar, a su ritmo |
| Cuándo está terminado | Cuando lo termine, si lo termina | En unas tres semanas desde la charla |
| Su letra | Sí | No (sus palabras, sí) |
| Voces de la familia | No | Sí, si queréis |
| Fotos | Si las pega | Maquetadas dentro |
Si prefieres el libro
Hacemos justo eso: charlamos con tus abuelos a su ritmo y escribimos su historia en un libro impreso con sus fotos, con la familia dentro si queréis. Para que no se quede a medias.
Ver el libro para los abuelos